sábado, 8 de mayo de 2010


Este almohadón divinisimo bordado en tul me lo regaló la mamá de Nibia; es un trabajo muy delicado y finisimo, me encanta. El monedero y el lápiz dorado eran de mamá cuando era joven y el otro lápiz celeste de grafo era mio de cuando era chica, y no es el único recuerdo que tengo de este lápiz, tengo una mancha negra en la palma de la mano que parece un punto tatuado, me clavé el grafo, como me dolió!!

2 comentarios:

di bianco e d'azzurro dijo...

Complimenti alla tua mamma per questo tesoro di centrino, è davvero meraviglioso e prezioso!!!
Baci Annamaria

Anónimo dijo...

Es finísimo, que delicadeza el almohadón.
ya me enseñarás el tatuaje
Fernan